Cómo cambió el mundo del vino una cata a ciegas en París

Hoy vamos con un poco de historia, eso sí, reciente. Muy reciente.

De un suceso que ocurrió en la capital francesa (de ahí el nombre del post) pero que cambió el mundo del vino para siempre. El llamado Juicio de París (no confundir con la historia mitológica griega).

Todo empieza en 1976, cuando a una selección de once distinguidos expertos les pidieron comparar en cata a ciegas algunos de los mejores vinos franceses con varias botellas californianas.

Por aquel entonces Francia era, incontestablemente, la productora de los mejores vinos del universo conocido.

Por ello fue del todo imprevisible cuando todos y cada uno de los jueces (nueve de ellos franceses) otorgaron las mejores calificaciones a los estadounidenses.

De hecho se puede decir que, cuatro décadas después, la viticultura francesa sigue sin haberse recuperado por completo de aquel impacto.

Cómo cambió el mundo del vino una cata a ciegas en París
Fotografía tomada por Moyan Brenn (Flickr)

Por aquel entonces, la inmediata respuesta fue que todo se debió a la casualidad, no dando mayor importancia al respecto. Pero fue una explicación insuficiente y tanto el comerciante inglés Steven Spurrier, que había organizado el reto, como los catadores galos presentes en el certamen llegaron a recibir amenazas de muerte.

El resultado fue tan aplastante, que dejó al mundo perplejo.

Para colmo, en su treinta aniversario, 2006, se volvió a repetir la cata con las mismas añadas y se obtuvieron los mismos resultados. Napa ya no es ninguna región menor y Francia no es intocable.

Pero volviendo a aquel día en 1976, de la famosa cata de París, hay que decir que se celebró el 24 de mayo en la terraza cubierta del Hotel Intercontinental.

Steven Spurrier, influyente dueño de una tienda de vinos Les Caves de la Madeleine en el centro de la ciudad, junto a una escuela de vinos, llevaba tiempo sorprendido con la excepcional calidad de varios vinos de California que le estaban llegando, resultando casi desconocidos por el consumidor europeo y, sobre todo, el francés.

Spurrier convocó a nueve prestigiosos enólogos y gastrónomos franceses entre los que destacaban Pierre Bréjoux, Inspector General del Consejo de Apellation d’Origine Controlée, Odette Kahn, editora de la Reviu du Vin de France, además de chefs y sumilleres de restaurantes con varias estrellas Michelín. Destacaba Aubert de Villaine, copropietario y codirector del Domaine de la Romanée-Conti, una de las bodegas más prestigiosas del mundo en aquellos tiempos y en la actualidad. Algo que estuvo fuera de duda es, insistimos, el nivel del jurado seleccionado.

Ya tenemos organizador, lugar y expertos para evaluar, toca hablar de los vinos protagonistas del reto, que no fueron otros que la absoluta aristocracia blanca de la Borgoña y roja de Burdeos, contra las Chardonnay y Cabernet Sauvignon californianas.

A priori era tan desigual que el jurado hizo durante la cata comentarios de lo más desafortunados, por despectivos, atribuyendo los vinos que eran solo potencia a California y los que presentaban alguna complejidad, sobre todo por la madera, a Francia.

Fue todo tan al revés que se cuenta que un miembro del jurado quiso cambiar sus notas a posteriori, hubo acusaciones de amaño. Pero el caso es que en 2006, bajo mil focos, se repitió la misma historia y ya estaba todo el mundo más que avisado.

El resultado de 1976 tenía una doble interpretación. La primera, que había vinos no europeos de clase mundial y que Francia tenía que hacer algo de autocrítica ya que sus referencias estaban dejando de ser mejores que las de otros países.

En Europa, Francia estaba tranquila en su status, ya que Italia tenía auténticos problemas de higiene y control de calidad. Y en España salvo Rioja, Jerez y Vega Sicilia, todo lo demás la verdad es que era bastante desolador.

Por ello esta cata fue crucial para la confianza de los vinos del Nuevo Mundo (América, Oceanía y, ahora, Sudáfrica).

Cómo cambió el mundo del vino una cata a ciegas en París - Bodegas Montecillo

Los norteamericanos comenzaron a comprar sus vinos, empezando a generarse vinos de colección a precios prohibitivos que parecían patrimonio exclusivo europeo.

De hecho, por hablar de una referencia en concreto, en 1979 se creó una de las asociaciones más famosas y lucrativas de la historia del vino. La que protagonizó Robert Mondavi (USA) con la ultra prestigiosa familia Rothschild para la elaboración del ahora legendario “Opus One”.

Y esto solo fue el principio.

Lo que comenzó como una cata diseñada para demostrar una supremacía acabó impulsando a tres continentes a hacer vino de calidad. Y a los que ya lo hacían, a dar un giro de tuerca para no quedarse con el paso cambiado.

Lo cambió todo.

¡Ah! Y este fue el resultado de la cata de 1976 en cuanto a los cinco primeros por cada categoría:

CHARDONNAY                                                               

Chateau Montelena 1973 (USA) 132 ptos

Meursault, Charmes 1973 (Francia) 126,5 ptos  

Chalone Vineyard 1974 (USA) 121 ptos                

Spring Mountain 1973 (USA) 104 ptos                  

Beaune, Clos de Mouches 1973 (Francia) 101 ptos                                           

 

CABERNET SAUVIGNON

Stag´s Leap Wine Cellars 1973 (USA) 127,5 ptos

Mouton Rothschild 1970 (Francia) 126 ptos

Haut-Brion 1970 (Francia) 125,5 ptos

Château Montrose 1970 (Francia) 122 ptos

Ridge Monte Bello 1971 (USA) 103,5 ptos

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Bodegas Montecillo

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