Fases de elaboración de vino tinto

Hoy vamos a explicar las fases que conlleva elaborar un vino tinto, de hecho ¿alguna vez os habéis preguntado por qué un vino tinto es tinto?

Y es que salvo el líquido de la Garnacha Tintorera, el de todas las demás, por muy roja que sea su piel, es transparente.

Vamos a verlo paso por paso.

Fases de elaboración vino tinto

Vendimia: es la recogida de la uva que, dependiendo de la latitud, se realiza entre los meses de septiembre y octubre. El momento de su recogida lo delatará el fruto cuando esté en su estado idóneo de maduración.

Resulta vital el nivel de azúcar y acidez que presenten las uvas, ya que de ello dependerán las posteriores fermentaciones y grados de alcohol del vino.

Una vez recogidas comienza su procesamiento.

Despalillado: es el proceso mediante el cual se separa la uva del resto del racimo (también llamado raspón).

Estrujado: una vez separadas las uvas, estas se pasan por una máquina estrujadora, o prensa, a fin de extraer el líquido (mosto) del fruto.

Primera fermentación y maceración: ahora llevamos el mosto y las partes sólidas resultantes y se trasladan a un depósito donde tendrá lugar el primer proceso de fermentación en el que el azúcar se transforma en alcohol.

Simultáneamente a este proceso se realiza la maceración al estar el hollejo en contacto con el líquido dotándole de color, taninos y aromas.

Aquí se separa el sombrero (pasta resultante de las partes solidas de la uva, se la llama así porque flota situándose en la parte superior del depósito)

Esta fase dura de 10 a 15 días y la temperatura no debe superar los 29º.

Descube: es el cambio de depósito del líquido resultante.

Fermentación Maloláctica: en el nuevo recipiente se realiza la transformación del ácido málico en ácido láctico para suavizar al vino. Es una fase optativa aunque casi todos los vinos de calidad la hacen.

Esta fase dura de 15 a 20 días.

Trasiego, clarificación y filtración: todas encaminadas a eliminar las sustancias sólidas (posos, sedimentos, restos de hollejos) que aún puedan haber sobrevivido a las fases anteriores.

Crianza: se traslada el vino a una barrica de roble, dependiendo del tiempo que ahí se pase estaremos ante un Crianza, Reserva o Gran Reserva.

También dependiendo del tipo de roble tendremos unos matices. Americano (vainilla y coco) y Francés (fruta madura y balsámicos). O del uso, siendo la madera nueva mas invasiva que la usada.

Embotellado: es la última fase y como ya también vimos dependiendo de si es un Crianza, Reserva o Gran Reserva habrá una estancia mínima previa a su puesta a la venta.

Reposo en botella: en Montecillo hay una particularidad, y es que el embotellado no es el final del proceso. Dependiendo del nivel de crianza del vino, este estará 6, 16 y hasta 36 meses reposando en nuestros calados para llegar a las tiendas en óptimas condiciones. Dicho esto, no quiere decir que con más tiempo de guarda no siga mejorando, solo os lo dejamos al inicio del camino.

Comparte en tus redes!

Bodegas Montecillo

Para acceder a esta web debes tener la edad legal para beber en el país desde el que te has conectado.